sábado, 12 de mayo de 2012

Hechizo Mortal

“Sin corazón” es un cortometraje en el que participé  hace dos años atrás, después de pasar el casting a finales de enero del 2010. En febrero supe que había sido seleccionada para el personaje de Maite, la madre del protagonista. 


El rodaje del corto empezó en marzo. En mi caso debía rodar junto con los demás actores unas cuantas escenas en tres días.La localización geográfica del corto era Seva, un pueblo, situado en la falda del Montseny a una altitud que alcanza los 660 metros. És un pueblo de dimensiones pequeñas, 31 KM cuadrados y posee la belleza de un entorno natural, lleno de vegetación que te llena los pulmones de un aire sano y puro. Es un pueblo mágico y misterioso que sigue conservando ese encanto de pequeño pueblo que mantiene las costumbres y se niega a evolucionar.
Cuando llegué al lugar me quedé maravillada, pues ya en alguna ocasión había pasado en coche pero nunca me había parado a ver lo bonito que es.


 

El primer día de rodaje conocí al resto del equipo, tanto actores como equipo técnico. Una vez estuvimos todos nos montamos en los coches y nos dirigimos al pueblo de Aiguafreda a rodar una escena en Can Caló, el Tanatorio Municipal. Es una pequeña instalación, situada en el centro del pueblo. Allí estuvimos toda la mañana. Recuerdo que era un día frío y soleado, pero apenas penetraba algún rayo de sol en la estancia al contrario, era un sitio aséptico y minimalista, pero perfectamente habilitado para velar a los difuntos. Era un lugar tan pequeño que desde la calle accedíamos a la sala de espera y de esta se pasaba a la habitación contigua, donde reposaba el féretro detrás de un cristal. Para rodar esta escena, el personaje de Esther se vio obligado a introducirse dentro del ataúd y con el cristal cerrado. No es una experiencia que yo pueda aconsejar a nadie… porque es espeluznante. La actriz que se sometió a esta siniestra experiencia estaba aterrorizada y repetía continuamente que por favor no la dejáramos encerrada…. Pese a lo angustioso de la situación, le hicimos algunas bromas macabras y en el fondo opino que fue muy valiente de meterse allí.

Mientras el director y el equipo  técnico planificaban la toma de planos, nosotros los actores aguardábamos en la sala de al lado. Repasábamos el papel y en algún momento también hacíamos broma al mismo tiempo que intercambiábamos unas palabras para conocernos mejor. Durante toda la mañana estuvimos repitiendo muchas veces las escenas, sobretodo mi última toma, en la que no había forma de recordar  una frase. Por más aprendida que la tenía no había manera de que me saliera bien, y siempre la cambiaba por otra frase que me inventaba, hasta que al final, por fin me salió bien. Dios mío que mal rato pasé con la maldita frase, porque ni yo misma entendía porque me costaba tanto decirla. Supongo que estar al lado de un ataúd, fingiendo la muerte de un ser querido, no inspira demasiado a nadie…. Pero yo intenté ser profesional.

Eran casi las dos de la tarde cuando finalizó el rodaje de la escena del tanatorio. Recogimos las cosas y nos fuimos a comer todos juntos a Seva. Después estuvimos haciendo tiempo hasta las cuatro de la tarde, hora en la que Isi, había quedado con un encargado del ayuntamiento para que nos abriera el Centro de Atención Primaria de Seva, y rodar la escena de la consulta del médico de familia. Frente a la puerta muertos de frío esperamos ansiosamente  a que apareciera el hombre,  pero por lo visto se olvidó. Isi desesperado, llamó a todo el mundo para ver donde estaba, hasta que al fin lo localizó. Nos tuvo el hombre esperando fuera durante una hora, y con el frío que hacía casi nos quedamos tiesos y nos tiene que visitar el médico de verdad…
Una vez dentro, Isi y todo el equipo prepararon el set para rodar las diferentes escenas. Mientras yo aproveché para cambiarme de vestuario dos veces, pues debían representar ser dos días diferentes. Fue una tarde muy agradable.
Cuando yo acabé de interpretar mi papel, Isi dio por terminada mi jornada de trabajo y me fui, hasta la semana siguiente. Ellos todavía se quedaron grabando más escenas hasta bien entrada las nueve de la noche.


 A la semana siguiente Isi nos convocó a las nueve de la mañana. Debíamos rodar la escena del bar en la que se encuentran Maite y su amiga Amanda, a quien no tiene reparo en confesar su angustia y malestar por la situación grave que atraviesa su hijo. Recuerdo perfectamente la dificultad que tuve para llegar al pueblo, debido a la espesa niebla y nieve que cubría la carretera y alrededores. El pueblo estaba completamente nevado. Hacía un frio terrible. En el interior del bar sólo había una estufa que estaba situada a bastantes metros de nuestra posición. Cabe imaginar que el calor nos alcanzaba muy poco y para mí fue muy duro pasar la mañana allí, ya que prácticamente no tenía movimiento y al estar parada me quedaba bloqueada. Se me hizo interminable a pesar de estar bien acogida y con buen ambiente.
Mi último día fue a la semana siguiente. Habíamos quedado a las nueve como siempre. Teníamos tres localizaciones, situadas todas ellas en diferentes sitios.  La primera localización era la carretera que  dirige a Collformic. Cuando vi la carretera por la que tenía que conducir, no me lo podía creer…. Una carretera estrecha, llena de curvas y con unos precipicios impresionantes… La verdad es que estaba aturdida con la idea de conducir por esa carretera que no conocía y encima con un coche que no era el mío… La escena era muy arriesgada y el peligro aumentó cuando  Isi me comentó que para gravar el plano  general del coche, debía conducir por la carretera algunos kilómetros, ejecutar un cambio de sentido cuando pudiera y esperarme unos minutos para conducir en sentido contrario. El caso es que la carretera no ofrecía muchos lugares donde hacer un cambio de sentido, lo que provocó que tuviera que hacerlos en lugares bastante peligrosos y de manera rápida evitando coincidir con automóviles que circularan en sentido contrario. Dios mío menuda mañana que pasé con el cochecito…. 

No obstante a pesar del peligro hubieron momentos también anecdóticos y divertidos, cuando vimos a Isi y a Sergi instalados en el portamaletas del vehículo precedente rodando las tomas frontales del vehículo que yo conducía. La situación era esperpéntica….

A media mañana se terminó el rodaje de las escenas de la carretera que va a Collformic y pusimos dirección a una masía alejada del municipio de Seva en dirección a Viladrau.  Es la típica masía catalana, situada en un lugar bellísimo y rodeada de un entorno completamente natural que conserva ese aspecto rústico que le da tanta personalidad y que la convierte en una vivienda encantadora y especial.
Al llegar al lugar el equipo lo  preparó todo y rápidamente empezamos a rodar la escena que representa el momento de la llegada de Maite y su hijo  a la casa de campo que tienen en el pueblo.  Tras estacionar el coche, había que descargar dos maletas y una bolsa, pero para mi sorpresa las maletas eran muy pesadas, porque el director las cargó  demasiado, por lo que fueron aligeradas de peso.

 


Otra graciosa  anécdota es que debía dirigirme con las maletas al interior de la masía, pero cuando llegué a la puerta no había manera de abrir con la llave. Fue una situación muy jocosa, pues me enzarcé en una lucha con la llave y la puerta  intentando entrar y sin poder…. Y es que la cerradura estaba un poco desencajada y para abrir la puerta había que recurrir a un truco, por lo que se optó por no cerrarla con llave y simular que estaba cerrada.
Después de gravar varias escenas pusimos rumbo a una torre que está en la urbanización del Montanyà a comer. Esta localización era el escenario que representa ser el interior de la casa de Maite, mi personaje. Sobre las dos de la tarde el hambre empezó a apretar en nuestros estómagos e hicimos una pausa para comer. Después de comer empezamos rápido a rodar diferentes tomas. A media tarde ya estábamos todos cansados y cualquier cosa nos hacía gracia, lo que dificultaba interpretar bien. Después de varios intentos el director dio por buena la última toma y terminó la sesión de ese día.

Después regresamos todos juntos a Seva repartidos en varios coches y allí nos despedimos hasta el día en que Isi nos convocó a un pase privado especial a actores y equipo técnico para ver el cortometraje.


SINOPSIS DEL RELATO DEL CORTOMETRAJE RODADO

Toni  es un chico de 16 años, al que  le detectan un problema en el corazón y le queda poco tiempo de vida.  Cuando el médico le comunica la mala noticia a su madre Maite, ésta decide irse de la ciudad para pasar con su hijo los últimos días que le quedan de vida en la casa que tienen cerca del pueblo. Allí Toni, tiene una amiga, Esther, con la que mantiene una relación de amistad un tanto especial. A pesar que Maite desaprueba esa relación, ambos deciden vivir sus mejores últimos momentos. Esther es una chica que cansada de los continuos desprecios por parte de su padre adicto al alcohol y a las drogas, se refugia en los brazos de Toni que la trata con cariño y respeto. Un día que deciden verse en su punto de encuentro habitual, ella cae por un precipicio y muere. Toni y su madre acuden al velatorio de Esther, pero allí, el padre de la chica le confiesa a Toni que Esther es su hermanastra. Desconcertado con la noticia, corre hacia el árbol donde se encontraban habitualmente y descubre un cofre enterrado con un diario. En su interior fotos suyas, un retal de su camisa  y un muñeco con una aguja clavada en el corazón. Traumatizado con la macabra visión del muñeco vudú,  Toni extrae la aguja, y de forma inexplicable se recupera inmediatamente.
MORALEJA DEL CORTOMETRAJE

A si como existe el día y la  noche, también existen la magia blanca y la negra. A pesar que esta última se mantiene en círculos cerrados de difícil acceso, hay personas que recurren a ella cuando quieren lograr o forzar cosas o situaciones.
Uno de los ritos más representativos de las energías oscuras es el vudú.  El objeto más conocido de esta práctica son los muñecos, la finalidad de los cuales es hacer daño a una persona determinada. Se fabrican con objetos personales de la víctima, como ropa, pelo, etc.
El cortometraje muestra como la protagonista utiliza el vudú, con un muñeco con forma humana, al que amarra su persona y le atraviesa el corazón con una aguja para hacerle daño a Toni.
El muñeco en sí representa a la persona a la que se quiere hacer daño y se convierte a través de la brujería vudú en esclavo del brujo/a.
Pero en esta vida, el que hace mal, se le vuelve en contra, por eso la moraleja del cortometraje es: Haz bien y no mires a quien  y haz mal y guárdate.